Depósitos flexibles
¿Buscas una solución práctica y económica para almacenar purines, efluentes o agua en tu explotación agrícola o ganadera? Los depósitos flexibles son la alternativa más cómoda frente a los tanques rígidos: fáciles de transportar, instalar y mantener, con una gran durabilidad y resistencia.
Tipos de depósitos flexibles
Depósito flexible de 1.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 2.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 3.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 4.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 5.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 6.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 7.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 8.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 9.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 10.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 12.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 15.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 20.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 25.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 30.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 35.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 40.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 45.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 50.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 55.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 60.000 litros de efluentes y purines
Depósito flexible de 70.000 litros de efluentes y purines
Fabricados en materiales de alta calidad, estos depósitos permiten almacenar desde 1.000 hasta 20.000 litros, adaptándose a las necesidades de pequeñas fincas, explotaciones medianas y grandes instalaciones industriales.
Con ellos ahorrarás espacio, costes de obra y tendrás la seguridad de un almacenamiento estanco y resistente a condiciones exigentes.
Ventajas de los depósitos flexibles
Instalación rápida y sin obra civil
Solo necesitas una superficie nivelada para colocarlo. No hace falta construir estructuras ni invertir en albañilería, lo que reduce costes y tiempo de puesta en marcha.
Más económicos que los depósitos rígidos
Su fabricación y transporte requieren menos recursos, por lo que la inversión inicial es menor sin renunciar a la durabilidad.
Fáciles de transportar y almacenar vacíos
Al plegarse ocupan muy poco espacio, lo que facilita moverlos entre fincas o guardarlos cuando no se usan.
Materiales resistentes a purines y efluentes
Están diseñados específicamente para soportar la acidez y los componentes de los purines, garantizando una larga vida útil.
Gran variedad de capacidades
Desde 1.000 hasta más de 20.000 litros, lo que permite adaptarse tanto a pequeñas explotaciones como a grandes granjas.
Cómo elegir tu depósito flexible
La clave está en calcular el volumen que necesitas almacenar según tu explotación:
- Hasta 2.000 L → pequeños huertos, explotaciones familiares o uso doméstico.
- De 3.000 a 7.000 L → granjas medianas o necesidades puntuales de almacenamiento.
- De 8.000 a 15.000 L → explotaciones agrícolas o ganaderas con producción constante de purines.
- Más de 15.000 L → grandes instalaciones y almacenamiento intensivo.
Consejo práctico: siempre es mejor elegir una capacidad ligeramente superior a la que sueles necesitar, para evitar desbordes y facilitar la gestión.
Preguntas frecuentes sobre depósitos flexibles
¿Qué puedo almacenar en un depósito flexible?
Principalmente purines, efluentes ganaderos, agua de riego o pluvial.
¿Cuánto dura un depósito flexible?
Con un uso adecuado pueden durar más de 10 años gracias a sus materiales resistentes.
¿Necesito hacer obra para instalarlo?
No, basta con una superficie nivelada y limpia para colocarlo y conectarlo.
¿Qué capacidad es la más recomendable?
Depende del tamaño de la explotación: desde 1.000 L para pequeñas fincas hasta más de 20.000 L en granjas grandes.